SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS
A LLEVAR LA CRUZ
“Mientras lo conducían, echaron mano de un cierto Simón de Cirene, que
volvía del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detrás de Jesús” (Lc 23, 26).
Este Simón, en verdad, no era
de Jerusalén, sino peregrino y extranjero, de Cirene, ciudad de Libia; Simón
quiere decir obediente y Cirineo, heredero; por lo que propiamente se designa al pueblo gentil, que era peregrino
respecto de los testamentos de Dios.
Los judíos eran indignos de llevar la cruz de Jesucristo, porque había
quedado como patrimonio de la fe de los gentiles el recibir y compartir la cruz del redentor.

