LAS MIRÓFORAS, TESTIGOS DE LA RESURRECCIÓN
“Pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé
compraron aromas para ir a embalsamar a Jesús. Y muy temprano, el primer día de
la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Y se decían unas a otras:
«¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?»” (Jn 20, 1-10).
Las Miróforas eran las mujeres que, en la mañana de Pascua, portaban los
perfumes
para ungir el cuerpo de Jesús.
La Resurrección les fue revelada a ellas primero, y
fueron encargadas de decírselo a los Apóstoles. Fueron, en efecto, los apóstoles de los Apóstoles. Por esta razón, las
mujeres Miróforas, especialmente María Magdalena, reciben el título de Apóstoles.

