LA ORACIÓN EN EL HUERTO
“Entonces
Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y dijo a los discípulos:
«Sentaos aquí, mientras voy allá a orar». Y llevándose a Pedro y a los dos hijos
de Zebedeo, empezó a sentir tristeza y angustia. Entonces les dijo: «Mi alma
está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo». Y adelantándose un
poco cayó rostro en tierra y oraba diciendo: «Padre mío, si es posible que pase
de mí este cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres»” (Mt 26, 36-39).
El simbolismo de la serpiente que representa la tentación, la duda, el
engaño.
Esta serpiente del Huerto de los Olivos o de Getsemani nos recuerda
aquella otra del huerto del paraíso donde Adan y Eva fueron engañados por este
animal, “el más astuto de los animales salvajes que Dios hizo” según el
Génesis. Muchos de los acontecimientos que relata el Antiguo Testamento
coinciden y se completan en Jesús, adquieren todo su sentido.

