EL JUICIO DE PONCIO PILATO A JESÚS
“Pilato les preguntó: «¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?».
Contestaron todos: «Sea crucificado». Pilato insistió: «Pues, ¿qué mal ha
hecho?». Pero ellos gritaban más fuerte: «¡Sea crucificado!». Al ver Pilato que
todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y
se lavó las manos ante la gente, diciendo: «Soy inocente de esta sangre. ¡Allá
vosotros!». (Mt 27, 22-24).
El lavarse las manos es una frase corriente que se
emplea para descartarse de un asunto, rehuir toda responsabilidad.
Sin embargo, los Padres de la Iglesia fueron más benevolentes con
Pilato: Tertuliano interpretó el gesto
de lavarse las manos delante de Cristo como un bautismo en el que Pilatos
aceptaba a Cristo y se convertía en uno de los primeros cristianos. Eusebio de
Cesárea creyó igualmente que Pilatos se hizo cristiano y que intentó incluso
convertir al emperador Tiberio.

